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Cómo intento reemplazar mi sueldo, una hora al día

Si llegaste aquí porque me escribiste SUELDO: gracias 👋. Llevo más de 15 años haciendo software para otros. Ahora estoy construyendo lo mío, en público, sin dejar mi trabajo. Esto es lo que hago. No es una fórmula, es lo que me está funcionando a mí.

Lo que busco: tener una entrada que se repita cada mes y que no salga de mi tiempo. Para poder decir "mañana no trabajo" cuando quiera, y seguir trabajando solo porque me gusta. Ojalá antes de los 40.

1. La hora va temprano

Saco una hora en la mañana, lo más temprano que puedo. Si la dejo para después del trabajo, el día se complica y la hora no aparece.

La hora es el mínimo, no el máximo. Hay días que le meto más porque me emociono. Hay días que no llego, pero algo le dedico y lo compenso otro día. Lo que no hago es esperar a tener tiempo libre, porque ese tiempo nunca llega.

2. Primero alguien que pague, después construir

Esto lo aprendí a golpes. Mi primera app, un juego de palabras, la hice porque me gustaba hacerla. La publiqué con membresía y la compraron cero personas. Otra app que hice llegó a unas 1,700 personas usándola cada mes, y casi nadie pagó.

Con Kasso, un software que cobra por WhatsApp y por teléfono a los clientes atrasados de un negocio, lo hice al revés. Primero hablé con los dueños. Les conté la idea y cómo les iba a resolver el problema, y dijeron que sí sin ver nada. Después construí.

3. Apuestas pequeñas

No renuncié a nada para empezar. Lo hago tan pequeño que quepa en la hora que ya tengo. Si se cae, sigo como estaba. Eso me deja construir sin desesperarme.

4. No escribo el código: lo dirijo

Soy desarrollador, pero en Kasso el código lo escribe Claude. Yo decido qué se construye y tomo las decisiones técnicas cuando hace falta.

De noche trabaja un equipo de agentes: un Claude hace de jefe, planifica y revisa cada cambio, y los demás programan al mismo tiempo. Nada entra sin que el jefe lo revise. Así una hora mía rinde mucho más que una hora.

5. Lo cuento en público, todos los días

Cada día publico un video: "Día N intentando reemplazar mi sueldo". Lo que funciona y lo que no. Así me obligo a avanzar, y de paso pasan cosas que no buscaba: dueños de negocio me han escrito por Instagram preguntando por Kasso porque me veían trabajar.

6. El balance todavía no lo tengo

Lo digo tal cual. Hay semanas en que le digo que sí a todo y lo que pierde es lo de siempre: el tiempo con mi hijo, con mi esposa, el de entrenar. Puedo hacer más dinero, pero no más tiempo.

Por eso antes de decir que sí a algo me pregunto: ¿a qué le estoy diciendo que no? Y de los maratones me quedó esto: no pienso en los 42 kilómetros, pienso en los próximos 100 metros. Voy al paso que puedo hoy, y lo importante es no pararme.

Si quieres empezar el tuyo

  1. Escoge tu hora y ponla temprano, antes de que el día te la quite.
  2. Busca a alguien que pague antes de construir de más. Una conversación vale más que un mes programando solo.
  3. Hazlo tan pequeño que quepa en esa hora y que, si se cae, tú sigas igual.
  4. Muéstralo. Aunque nadie comente, alguien te está mirando.

Si te sirvió, cuéntame qué vas a construir tú. Y si quieres ver si lo logro, estoy en Instagram como @winnercrespo, un día a la vez.